¿Te gusta ver el snowboard en los Juegos Olímpicos?

Foto portada: Cilka Sadar// Peetu Piiroinen por Kirill Umrikhin

Artículo de OPINIÓN

Ayer debutó por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno la modalidad de slopestyle. Aunque no empezó ayer la polémica sobre el snowboard como deporte Olímpico… Si bien es cierto que los rusos están haciendo todo lo posible para que el mundo en general hable mal de esta edición en particular, Terje Haakonsen ya abrió una gran discusión en 1998 cuando decidió boicotear los Juegos de Nagano. Haakonsen se ciñe a sus ideales, y sigue defendiendo que “nos han robado el snowboard”. Y ésta es otra de las frases que se escucha con frecuencia últimamente: “ los Juegos necesitan más al snowboard de lo que el snowboard necesita a los Juegos”.

El snowboard, el freestyle y los deportes de acción siempre han sido vistos como una forma de expresión inspirada por la creatividad, de la cual cualquier detalle forma parte: el equipo, la compañía, el material, el lugar, el momento… No hay dos trucos, o no solía haber, dos trucos iguales. Pero con la competitividad de los Juegos todo esto está cambiando. Y no es porque sea una competición,  ya que ésta es gran parte de nuestro deporte, sino por la gestión y la inclusión del freestyle en un contexto estricto y corrupto.

Por ejemplo, la famosa regla nº 40 no permite a los riders hacer ningún tipo de promoción de sus patrocinadores habituales, ni permite que se utilice su imagen con este propósito durante 28 días. Así los Juegos se aseguran que sus propios patrocinadores: Coca-Cola, General Electric, Visa, McDonald’s y Samsung son los únicos beneficiados de los derechos de imagen, promoción, etc. Lo triste de todo esto, es que el Comité Olímpico Internacional es un miembro que sólo existe para embolsarse “fama” y dinero a cuestas del espíritu deportivo, la magia del deporte y el talento de los deportistas.

Además, este año, los rusos lo están haciendo particularmente fácil de ver todo el circo con un poco más de perspectiva: se han gastado 51 billones de dólares en los preparativos para estos Juegos, convirtiéndolos en los más caros de la historia y un tercio de esta suma es pura corrupción. Esto sería pasable si las condiciones en Sochi ahora fueran espectacularmente excepcionales: para constatar lo contrario solo tenéis que buscar #Sochi en Twitter, y veréis algunas de las fotos de los alojamientos e instalaciones que se han encontrado atletas y periodistas.

Además, la cuestión de la seguridad anti atentados Chechenos es algo que se intentan evitar en cualquier conversación, pero por si a caso, los americanos tienen dos aviones de guerra preparados para evacuar a sus atletas en menos de media hora.

Pero con todo esto no quiero alejarme más del tópico… Y es que al final el gran éxito de los Juegos Olímpicos, sean donde sean, es el espíritu deportivo, que me recuerda al espíritu navideño: sabemos que es por el dinero, que es una técnica comercial y todo eso… pero al final no podemos evitar estar contentos y celebrarlo con los nuestros.

Me molesta que por una sola competición cada 4 años el Tour del snowboard se vea afectado y que muchos de los grandes eventos anuales, que apoyan nuestro deporte año tras año se vean rechazados por atletas y federaciones porque inciden en sus entrenamientos o Copas del Mundo FIS. Donald Nader, director del Burton European Open, lo define como “falta de fidelidad”. Luego es cierto que los JJOO son vistos como la mayor competición de la historia por muchos de ellos… Aunque en este punto yo coincido con Terje en la opinión de que “la mayor competición está donde están los mejores deportistas” y en este caso, se lucha para que cada nación esté representada, y no para incluir a los mejores.

Al final, debo admitir que tengo el corazón partido en dos, y es que por mucho que vea que todo el circo Olímpico está muy mal montado y que hace de todo menos apoyar al deporte, muchas amigos y colegas están ahora en Sochi, y les ha costado muchísimo poder llegar a la salida del Slopestyle o del Halfpipe en Rosa Kuthor: superar lesiones físicas y psicológicas, entrenos interminables, viajes sin sentido y luchas contra federaciones, equipos, etc.

Lo que nos gusta es el snowboard, y sean los Juegos la mejor manera de verlo o no, allí está, así que estaremos mirando y apoyando para que los riders sean capaces de demostrar que para los snowbaorders, o para la gran mayoría de ellos, los más importante es disfrutar de lo que hacen.

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